Presos; no percibo hoy su lamento
escucho las canciones del sapo, del grillo.
Hormigas alborozadas embriagadas como yo con el olor de tierra;
por esto ignoro niño los golpes que has recibido.
Azul del cielo no has permitido abstraerme con la sangre del hombre que otorga la guerra
Lagrimas; que no, de dolor