gente alegre, bien intencionada, amante de la juerga;

nos escribe Saavedra:

Uno que lo viò en aprietos, jalò una manta del huesped
los demàs entendieron lo que venìa.
Quijote entonces lo viò lanzado por los aires
mas arriba de los corrales,
por poco le gana la risa

en el Lazarillo;

Aprovechando que el ciego amo dormìa,
se acomodò en el piso entre las piernas;
ingeniosamente fuè agujereando la bota cargada de vino
asi, aquel dormìa en paz cuidando su tesoro
y este disfrutaba un delicioso vino.

El sepulturero dice a Hamlet

¿Què mas da còmo vivamos y què partes de nuestra anatomìa usemos para saludables toqueteos?
´ està bien que los que arreglan cuerpos nos cosan la camisa de carne.