Siempre que el perro lo ve le ladra. me inquieta cada vez que paso por su casa
Penetro la entreabierta puerta sigilosamente, los estantes contienen figuras humanas en extrañas posturas;
el piso comparte un sucio colchón con revistas.
De la que parece cocina proviene un olor a orín de gato con agua estancada.
El, Repentinamente viene a mi, no le extraña mi presencia; la suya, me transtorna.

Los hombres no deben siquiera opinar que hacemos con un feto,
ya que concebimos por gracia y obra del
espíritu santo

La cotidianidad de un lunes, me tranquiliza; no le canto
al gato tampoco

“En este instante en esta soledad
te extraño”

Miras la lluvia en el quinto escalón
altivo, impasible
Estas aqui

Como insecto; mimetizado; (atraído por la muerte), dicen los teóricos.
la oscuridad joven;
y no salir a esta
nuestra luz
que lastima hoy tanto

Es mediodía
ando círculos; o, líneas infinitas en territorio ajeno por donde sueles andar.
“todos los caminos llevan a Roma”; le escucho a unos que pasan.
Las estrellas iluminan mi camino; resignada a no saber de ti,
me alcanzas para saludarme.
Quien pende los hilos
¿traza todas mis líneas?. Círculo infinito

Provocada incertidumbre manipulada en una pistola, en un cuchillo

¿Para qué
la mugre,
la nula privacidad
el maltrato
la pésima comida?

Muriendo de sed y afuera; los ríos corriendo
Obligados por el justiciero quien como que corta
las piernas,
brazos.

No creo equivocarme si digo que muchos productores no transmiten el conocimiento tal y como lo adquieren de los versados.
Admito que desconozco mucho de ciencia; pero si un experto analiza conmigo una película que lleve algo de este tema, quizá resulte muy divertida y podramos reir de las incoherencias.

El trueque no solamente beneficia la economía del individuo, pero también la psicología colectiva, ya que este, no le aniquila sus capacidades específicas, como sucede en la sociedad capitalista en donde las masas generan movidas por unos cuantos sagaces.

Valoro la inteligencia de muchas personas por mantenerse al margen de medidas que en ocasiones solo conllevan a la infelicidad.

Dicen que soy altiva porque en un estadio, exijo a los hombres toda su atnción para retenerme. Porque ninguna convocatoria tendrá poder como la mía,
sea día de la mujer, o de los derechos humanos.
quizá soy la única capaz de hacer sonreir a un niño cuando está llorando, y hace un rato, la niña reía cuando castigada salió del salón, sabía donde me encontraba.
Sé que agrado tanto como la redondota luna.

Entre sierras y montañas de Guanajuato; rodando rodando va la camionetilla. Un joven va  atento cuidando del piano y evitar que caiga a mitad del campo.
Han llegado; decepcionados aceptan que no funciona el elevador.
Al fín ya en en el departamento, intentan abrir el instrumento -herencia de la abuelita fallecida hace unos meses, quien nunca recordó para siempre donde guardó la llave-. Abierta la forzada tapa, ven que le faltan dos teclas, que ya ni a desafinado llega, y que a algunos ratones alimentó su maderita.

A medida que va llegando al piso,La Sra. Luci, va poniendo fin a su indecisión; no obstante su gran necesidad, de vender su bien cuidado piano; Un joven con un pedal, se dirige al mismo departamento.
Los dos esperan; cuando les abren el muchacho cae abatido en un sillón y ella comienza a decirle a su vecino que necesita urgentemente dinero, que le compre en cómodos plazos su piano y con abonos chiquititos

 

 

 

 

 

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